LA LEY DE SERVICIOS DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN (LSSI)
La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico regula las obligaciones a las que están sujetos los prestadores de servicios de la sociedad de la información (en no mucho tiempo, esta ley puede verse afectada por el Reglamento de privacidad electrónica -ePrivacy 2021- de la Unión Europea, que entrará en vigor en 2023).
Su objetivo es regular y proteger los derechos de los usuarios de servicios prestados a través de Internet.
Las obligaciones principales de la ley son aquellas relativas al deber de información al usuario que navega por una página web, así como la recogida de consentimientos para determinadas actividades. Por este motivo, es necesario que las páginas webs recojan la siguiente información:
- Denominación social, NIF, domicilio social, correo electrónico de contacto y datos de inscripción registral de la organización.
- Códigos de conducta a los que estemos adheridos, en su caso.
- Datos de colegiación o titulación académica, en caso de que el prestador esté sujeto a una profesión regulada.
- Precios de los productos, puntualizando cuáles son los impuestos y los gastos de envío, así como los trámites a seguir en caso de proceder a la contratación (en el caso de que se vendan productos).
- Informar y obtener el consentimiento del usuario en caso de utilizar cookies analíticas y/o publicitarias. Para ello, una buena práctica es incluir una sección denominada “política de cookies” o crear un apartado en el aviso legal.
Si no se cumple con la LSSI, se pueden establecer sanciones leves, graves o muy graves que pueden implicar multas desde 30.000 hasta 600.000 euros.
