Cada vez es más habitual recibir todo tipo de información económica (requerimientos, facturas, recibos o justificantes) por e-mail, en vez de por correo postal.
Dentro de esta actividad digital se ha vuelto una realidad el riesgo de recibir documentos de pago falsos. Suplantando en este caso los ciberdelincuentes la identidad de un proveedor legítimo (telefonía, suministros, colaboraciones, suscripciones, compras online, etc.), de una entidad bancaria (deudas, descubiertos en cuenta, cargos no abonados, etc.) o de administraciones y autoridades públicas (multas, sanciones, impuestos, tasas, etc.).
¿Cómo podemos detectar este tipo de estafas?
-
- No tenemos relación contractual o de colaboración con la empresa o entidad desde la que se nos notifica el documento.
- No asociamos el pago al que hace referencia el recibo o factura, con ninguna transacción realizada, importe o requerimiento pendiente de abonar.
- El importe indicado no corresponde con la cuantía habitual de pago o con el precio acordado por el producto o servicio.
- El formato o contenido del documento es diferente al estándar que hayamos podido recibir en ocasiones anteriores.
- Hacer caso a nuestro instinto y ante la duda confirmar la validez del documento y de los importes por otros medios (teléfono de contacto, e-mail oficial, página web, aplicación, etc.).
NOTA IMPORTANTE: Si todo indica de que se trata de una estafa, recomendamos en el ámbito profesional solicitar apoyo al Dpto. IT, al Responsable de Seguridad o al superior directo. Y si hemos caído en la trampa y hemos transferido dinero por cualquier vía a nivel personal, denunciarlo cuanto antes a las autoridades policiales.
*Fecha de envío: 12 de mayo de 2025

