Hola.
Después del phishing, otra técnica muy utilizada es el smishing.
En este caso, el engaño llega a través de mensajes de texto o aplicaciones de mensajería que aparentan ser legítimos.
Su objetivo es el mismo: conseguir que compartamos información, accedamos a un enlace o realicemos una acción sin verificar antes.
Estos mensajes suelen simular comunicaciones de empresas de mensajería, bancos, organismos públicos o servicios que utilizamos habitualmente.
A menudo informan de
- Una entrega pendiente.
- Un problema con un pago.
- Una incidencia que requiere una actuación inmediata.
Todo ello para generar urgencia y conseguir que actuemos sin pensar.
Ya sabes, desconfía de:
- Mensajes inesperados.
- Enlaces sospechosos.
- Solicitudes de información personal
- Comunicaciones que te presionen para actuar rápidamente.
Antes de responder o acceder a un enlace, verifica siempre la información a través de los canales oficiales.
Detente, piensa y verifica.
Si algo te genera dudas, no accedas al enlace ni facilites información personal o credenciales.
Porque cuando se trata de smishing, un mensaje puede ser suficiente para iniciar un fraude.
Piensa antes de pulsar.
NOTA IMPORTANTE:
Si aún cumpliendo todas estas medidas, te encuentras con situaciones que no se ajustan al nivel de seguridad requerido o establecido en políticas internas, no dudes en comunicárselo a tu responsable directo, al Responsable de Seguridad, al personal de seguridad y/o al departamento de IT, en función del tipo de sospecha.
Si te sucede a nivel personal, denúncialo directamente a las autoridades policiales, para que puedan aconsejarte adecuadamente y realizar una investigación.
