En seguridad de la información, las amenazas van más allá de los ciberdelincuentes: empleados descontentos, errores humanos, falta de medidas técnicas, formación insuficiente, incumplimiento legal o competencia desleal son factores a tener muy en cuenta, ya que ocasionan pérdidas a la empresa por lo que, intencionalmente o no, debemos denominar “ciberataque”.
Esto hace que el impacto de un ciberataque vaya mucho más allá de las pérdidas económicas: genera desconfianza, desprestigio, pérdida de datos, fuga de clientes, sanciones por incumplimiento de las normativas o, incluso, dificultad para entrar en ciertos mercados.